Este fin de semana me he armado de valor y me he unido a una expedición para subir el Mulhacén. La organizaba una gente estupenda: el club de la castaña, que son (ya casi somos jeje) un grupo de amiguetes que le gustan la montaña y la fiesta.
Y ala! lo conseguimos, de forma que ahora puedo decir que he estado en el punto más alto de la península. ¡¡Y tengo unas agujetas horrorosas!!
Empezamos el camino el jueves desde la Hoya de Portillo, que está a unos 15 quilómetros de Capileira ascendiendo por una carretera de montaña que se adentra ya en el parque nacional.
La primera jornada fue un paseo de 2 horas y media hasta el refugio de Poqueira, donde cenamos e hicimos noche. En el camino atravesamos un bosque de pinos y ya se podían ver las cumbres del veleta, el Mulhaén y el Alcazaba.
Mi cuñaillo Samu está apuntando al Veleta con su dedo en el camino hacia el refugio de Poqueira
Y al llegar al refugio nos encontramos esta puesta de sol

Después de pasar la noche en el refugio nos levantamos pronto para comenzar la ascensión. Primero tomamos el curso arriba del río Mulhacén hasta llegar hasta el Circo de la Caldera.
Desde allí llegamos a la cresta del Mulhacén donde ya podíamos ver la cara Norte que tenía esta pinta

Desde aquí comenzamos la ascensión final. Como ya habíamos superado los 3000 andar resultaba más difícil y esto unido a que la pendiente era mucho más acusada, hizo que este último tramo fuera muy duro.

Pero llegamos!! Aquí está la prueba
El descenso lo hicimos pasando por un sitio precioso llamado las siete lagunas donde descansamos y comimos un rato

Y por fin llegamos a Trevélez donde nos echamos unos vinicos (bien merecidos). Viva el club de la Castaña!